Por: Andrés Cela
En este capítulo se abordan los conceptos esenciales que conforman la base teórica y práctica del estudio de los circuitos eléctricos. Desde las magnitudes fundamentales hasta los instrumentos de medida, este bloque proporciona al estudiante las herramientas necesarias para comprender y analizar cualquier circuito eléctrico.
Carga, corriente, tensión y potencia.
Clasificación y características de los componentes.
Variación de la resistencia y sus aplicaciones.
Tipos y modelos de fuentes ideales y reales.
Instrumentos y técnicas básicas de medida eléctrica.
Fundamentos de Circuitos Eléctricos — Por: Andrés Cela
La resistencia eléctrica es una de las magnitudes más fundamentales en el análisis de circuitos. Su valor no es siempre constante: puede variar en función de factores externos como la temperatura, la presión o la deformación mecánica. Comprender cómo y por qué varía la resistencia resulta esencial para el diseño de sensores y sistemas de medida.
Las galgas extensiométricas son dispositivos que aprovechan precisamente este fenómeno: al deformarse bajo la acción de una fuerza, su resistencia cambia de forma predecible, permitiendo cuantificar magnitudes mecánicas con gran precisión.
Variación por temperatura
La resistividad cambia al variar la temperatura del material conductor.
La deformación mecánica altera la geometría del conductor y, por tanto, su resistencia.
Fundamentos de Circuitos Eléctricos — Por: Andrés Cela
Todos los materiales experimentan cambios en sus propiedades físicas cuando su temperatura varía. Una de las propiedades más relevantes en ingeniería eléctrica es la resistividad, que cuantifica la oposición intrínseca de un material al paso de la corriente eléctrica.
La variación de la resistencia con la temperatura se expresa habitualmente mediante la relación lineal:

donde R₀ es la resistencia a la temperatura de referencia T₀, y α es el coeficiente de temperatura del material (en °C⁻¹).
Al aumentar la temperatura, los átomos de la red cristalina vibran con mayor amplitud, lo que incrementa la probabilidad de colisiones con los electrones de conducción. Este fenómeno eleva la resistividad y, en consecuencia, la resistencia del componente.
El coeficiente alpha puede ser positivo (metales) o negativo (semiconductores), lo que determina el comportamiento del material frente a los cambios térmicos.
El comportamiento de la resistividad frente a la temperatura difiere de forma notable entre los metales y los semiconductores, y esta diferencia tiene implicaciones prácticas muy importantes en el diseño de sensores y circuitos electrónicos.
En los metales (como el cobre, el aluminio o el hierro), la resistividad aumenta con la temperatura. Al calentarse, los iones de la red vibran con más energía, dificultando el movimiento de los electrones libres. Esto se traduce en un coeficiente de temperatura α positivo.
En los semiconductores como el silicio, el germanio y el carbono, la resistividad disminuye con la temperatura. Al aumentar la energía térmica, se generan más portadores de carga (pares electrón-hueco), lo que reduce la resistencia. Presentan un coeficiente α negativo (NTC).
Las siguientes gráficas ilustran de forma visual el comportamiento de la resistencia y la resistividad en función de la temperatura para distintos materiales. Obsérvese la diferencia de tendencia entre el termistor semiconductor y los metales de uso industrial.

La resistencia del termistor decrece de forma exponencial al aumentar la temperatura. Esta alta sensibilidad lo hace ideal para medir variaciones térmicas pequeñas.

Los metales muestran un incremento aproximadamente lineal de la resistividad con la temperatura. El hierro (Fe) presenta la mayor variación, mientras que la plata (Ag) y el cobre (Cu) son los más estables.
Las galgas extensiométricas (también llamadas galgas) son elementos resistivos fabricados principalmente con una aleación de cobre y níquel (Cu₅₅Ni₄₅), conocida comercialmente como constantán.
Esta composición específica fue elegida por sus extraordinarias propiedades: ofrece una resistividad prácticamente constante en un amplio rango de temperaturas, lo que minimiza los errores de medida debidos a variaciones térmicas del entorno.
El elemento sensible tiene forma de serpentín (rejilla metálica meandriforme) montado sobre un soporte flexible. Al aplicar una fuerza, el serpentín se deforma y su resistencia varía de forma proporcional.


Al ejercer una presión o fuerza sobre el elemento al que está adherida la galga, el serpentín resistivo sufre una deformación (elongación o compresión). Esta deformación provoca un cambio en la resistencia eléctrica del sensor, proporcional a la tensión mecánica aplicada.
Midiendo con precisión esta variación de resistencia —habitualmente mediante un puente de Wheatstone— es posible determinar el valor de la fuerza o presión que ha actuado sobre el elemento.
Existen varias formas de orientar y ubicar una galga sobre la pieza a ensayar: en dirección longitudinal, transversal o en roseta (varias galgas a diferentes ángulos), según la información mecánica que se desee obtener.
La principal aplicación de las galgas extensiométricas es la medida de pesos, presiones, fuerzas y deformaciones mecánicas en multitud de entornos industriales y científicos. Su robustez, precisión y versatilidad las convierten en uno de los sensores más utilizados en ingeniería.
Se utilizan en básculas para pesar camiones con y sin carga, especialmente en plantas de reciclaje y centros logísticos, garantizando medidas precisas de gran exactitud.
Se instalan en puentes, edificios y estructuras metálicas para detectar deformaciones y garantizar la integridad estructural en tiempo real.
Permiten medir las tensiones que soportan componentes de aeronaves durante pruebas de certificación y en vuelo, asegurando márgenes de seguridad adecuados.
Se integran en prótesis y equipos médicos para medir fuerzas de contacto y presiones, mejorando el confort y la funcionalidad del dispositivo.
Como complemento al contenido visto en clase, se propone la siguiente actividad de investigación. El objetivo es ampliar el conocimiento sobre las aplicaciones reales de las galgas en diferentes sectores industriales y científicos.
Consulta e investiga sobre otros usos de las galgas extensiométricas más allá de los explicados en clase (pesaje de camiones, monitorización estructural, aeroespacial y biomecánica).
Para cada aplicación encontrada, indica: el sector o industria donde se usa, la magnitud que se mide (fuerza, presión, deformación…), el rango de medida habitual y el tipo de galga más apropiado. Se valorará la diversidad de aplicaciones y la profundidad del análisis.
Redacta un breve informe (mínimo 3 aplicaciones distintas) con sus correspondientes fuentes bibliográficas. La entrega se realizará en el aula virtual.
Fundamentos de Circuitos Eléctricos — Por: Andrés Cela
Esperamos que este material haya resultado útil y didáctico para comprender los fundamentos de la resistencia eléctrica y sus variaciones. El estudio riguroso de estos conceptos constituye la base imprescindible para el análisis de circuitos más complejos.
Metales y semiconductores responden de forma opuesta al aumento de temperatura.
Sensores resistivos basados en la deformación mecánica del serpentín conductor.
Desde el pesaje industrial hasta la biomecánica, las galgas están presentes en multitud de sectores.
Fundamentos de Circuitos Eléctricos — Por: Andrés Cela
Material didáctico para el estudio de los principios fundamentales de la electricidad y los circuitos eléctricos.