Ph. D. Andrés Cela — Escuela Politécnica Nacional

En este capítulo se sientan las bases conceptuales necesarias para comprender el comportamiento de los circuitos eléctricos. Se estudian desde la estructura atómica de la materia hasta las magnitudes eléctricas fundamentales y los elementos que componen un circuito.
Carga, voltaje, corriente, potencia y energía.
Componentes activos y pasivos de un circuito.
Principios de la resistencia eléctrica y sus aplicaciones.
Tipos de fuentes y su funcionamiento.
Instrumentos y técnicas de medida básicas.
El estudio de la electricidad comienza con la comprensión de las magnitudes físicas que la describen. Para entender cómo funcionan los circuitos eléctricos es imprescindible conocer con precisión las definiciones de carga, voltaje, corriente, potencia y energía.
Estas magnitudes no son conceptos abstractos: están presentes en cada dispositivo eléctrico que usamos a diario, desde una simple bombilla hasta los sistemas de distribución eléctrica más complejos. A lo largo de esta sección aprenderemos a definirlas, medirlas y relacionarlas entre sí.
Existen 109 118 elementos en la tabla periódica, y cada uno está compuesto fundamentalmente de átomos. Cada átomo está integrado por tres partículas subatómicas básicas: electrones (carga negativa), protones (carga positiva) y neutrones (sin carga).
El átomo es la unidad de materia más pequeña que conserva las propiedades características de un elemento químico. El modelo más utilizado en ingeniería para visualizar su estructura es el modelo de Bohr, que representa los electrones orbitando el núcleo en capas concéntricas de energía definida.

Modelo de Bohr: representación clásica del átomo con electrones en órbitas circulares alrededor del núcleo.

Microscopia de efecto túnel (STM)

Resolución atómica de Grafito .- EPN. Dr. Henry Osorio
La tabla periódica clasifica los elementos según sus propiedades atómicas. Desde el punto de vista eléctrico, los materiales se dividen en conductores (como el cobre y el oro), semiconductores (como el silicio y el germanio) y aislantes (como el plástico y la cerámica). Esta clasificación depende directamente de la configuración electrónica de sus átomos y, en particular, del número de electrones de valencia.
1 electrón de valencia. Alta conductividad. Ej: Cu, Au, Ag
4 electrones de valencia. Conductividad variable. Ej: Si, Ge
7-8 electrones de valencia. Muy baja conductividad. Ej: SiO2

Cada átomo tiene un número fijo de protones y neutrones en su núcleo, mientras que la cantidad de electrones puede variar. Los electrones de valencia son aquellos que se encuentran en la capa más alejada del núcleo atómico.
Aunque poseen mayor energía que los electrones de capas internas, están menos ligados al núcleo, lo que significa que pueden liberarse con mayor facilidad ante la presencia de un campo eléctrico externo. Esta propiedad es la que determina si un material es conductor, semiconductor o aislante.
Imagen real del átomo de hidrógeno obtenida mediante microscopía cuántica. Se aprecian claramente las capas de probabilidad electrónica.


Diagrama del átomo de cobre (Cu): 29 protones, 34/36 neutrones y 29 electrones distribuidos en 4 capas. Su único electrón de valencia lo convierte en un excelente conductor.
Los electrones de valencia participan directamente en las reacciones químicas y en la conducción eléctrica. Si un electrón de valencia adquiere suficiente energía, puede liberarse completamente del átomo y pasar a ser un electrón libre.
Este es precisamente el mecanismo que hace del cobre un conductor excepcional: su único electrón de valencia se libera con facilidad, formando lo que se denomina un "mar de electrones" que pueden desplazarse libremente a través del metal bajo la influencia de un campo eléctrico. Este flujo ordenado de electrones libres es lo que conocemos como corriente eléctrica.
La carga eléctrica es una propiedad intrínseca de la materia que se produce por la acumulación o ausencia de electrones en un material. Es la magnitud fundamental de la electricidad sobre la que se construyen todas las demás magnitudes eléctricas.
Positiva. Se encuentra en el núcleo del átomo y no se desplaza libremente.
Negativa. Igual en magnitud al protón pero de polaridad inversa.
Cargas iguales se repelen; cargas opuestas se atraen. La unidad de Carga (Q) es el Culombio (C ).


Interacción: Repulsión — Atracción. Mismo signo se repelen. Signos opuestos se atraen.
El voltaje (V) es la diferencia en la energía potencial que existe entre dos puntos de un circuito una vez que las cargas positivas y negativas han sido separadas. Cuanto mayor es esta separación energética, mayor es el voltaje entre ambos puntos.
donde W se mide en julios (J) y Q en culombios (C). También conocido como diferencia de potencial o Fuerza Electromotriz (F.E.M.), el voltaje se mide en Voltios (V) en honor a Alessandro Volta, inventor de la primera batería eléctrica en 1800.
Para producir la separación de cargas positivas y negativas es necesario suministrar energía en forma de trabajo (W). Esta energía puede provenir de distintas fuentes, como reacciones químicas en una batería o el movimiento de un conductor en un campo magnético en un generador.
Una analogía muy útil es la del depósito de agua: el nivel de agua en un recipiente elevado representa el potencial eléctrico alto, mientras que el recipiente vacío en la parte inferior representa el potencial bajo. La diferencia de altura entre ambos es análoga a la diferencia de voltaje.

Representación de la diferencia de potencial: una carga neutra tiene 0 V; la carga positiva alcanza +100 V y la negativa -100 V, resultando en una diferencia total de 200 V.
El voltaje toma su nombre del físico italiano Alessandro Volta (1745–1827), inventor de la pila voltaica, el primer dispositivo capaz de generar una corriente eléctrica continua mediante una reacción química. Su invento revolucionó la ciencia y la ingeniería eléctricas.
Observemos la siguiente analogía: el agua que fluye de un depósito lleno a uno vacío equivale al flujo de electrones impulsado por una diferencia de voltaje. El depósito más lleno representa el polo de mayor potencial (borne positivo), y el vacío el de menor potencial (borne negativo).

Analogía hidráulica del voltaje: el flujo de agua desde el depósito superior al inferior representa el movimiento de cargas impulsado por la diferencia de potencial eléctrico.
Para que exista voltaje es necesario un mecanismo que separe las cargas positivas y negativas y las mantenga separadas. En la naturaleza y en la ingeniería existen varios procesos capaces de realizar este trabajo (Casi toda la energía viene del SOL):
Las baterías y pilas utilizan reacciones electroquímicas para separar cargas y mantener una diferencia de potencial en sus bornes.
Los generadores eléctricos (turbinas, aerogeneradores) inducen voltaje al mover conductores en un campo magnético, según la Ley de Faraday.
Los paneles solares convierten la energía luminosa en energía eléctrica aprovechando el efecto fotoeléctrico en semiconductores.
La corriente eléctrica, también llamada intensidad de corriente (I), es el movimiento ordenado de electrones a través de un medio conductor, impulsados por la energía proporcionada por el voltaje aplicado. La corriente se mide en amperios (A), en honor al físico André-Marie Ampère.
Un amperio equivale al flujo de un culombio de carga por segundo. Cuanto mayor sea el voltaje aplicado y menor la resistencia del conductor, mayor será la corriente que circula por el circuito (Ohm*).

Por convenio histórico (establecido antes de conocer la naturaleza del electrón), la corriente se define como el flujo de cargas positivas desde el polo positivo al negativo de la fuente, es decir, del potencial más alto al más bajo. Esta es la dirección utilizada en los esquemas de circuitos eléctricos.
Físicamente, los electrones (carga negativa) se mueven desde el polo negativo hacia el positivo, es decir, en sentido contrario a la corriente convencional. Ambas convenciones coexisten en la ingeniería eléctrica y es fundamental no confundirlas.
La potencia eléctrica (P) es la razón a la que un elemento entrega o absorbe energía en un intervalo de tiempo. Se mide en vatios (W), donde 1 vatio equivale a 1 julio por segundo.
Para un elemento resistivo, la potencia se calcula como el producto del voltaje por la corriente que lo atraviesa. Esta relación da lugar al conocido triángulo de la potencia:
Potencia en función de voltaje y corriente.
Voltaje en función de potencia y corriente.
Corriente en función de potencia y voltaje.

La potencia nominal de un dispositivo indica la cantidad de energía que consume o genera por unidad de tiempo. Cuanto mayor es la potencia, más energía consume el dispositivo en el mismo período. Veamos tres ejemplos cotidianos:
75 W — Consume 75 W de energía por cada segundo de funcionamiento. Mayormente convertida en calor.
20 W — Produce la misma luminosidad que una de 75 W incandescente con menos del 30% de la energía.
10 W — Tecnología más eficiente. Misma luminosidad con tan solo el 13% de la energía de la incandescente.
La energía es la magnitud física que cuantifica la capacidad de producir trabajo (), ya sea de forma directa o indirecta. En el contexto eléctrico, la energía es el motor que hace funcionar todos los dispositivos que nos rodean.
La energía eléctrica (E o W) es la capacidad de producir trabajo mediante el movimiento de cargas eléctricas. En términos prácticos, la energía eléctrica permite el funcionamiento de una amplísima variedad de aplicaciones:
La relación entre energía, potencia y tiempo es fundamental:
donde E se mide en julios (J), P en vatios (w) y t en segundos (s).
La energía consumida por un dispositivo se calcula como el producto de su potencia nominal por el tiempo de funcionamiento. En el contexto de la factura eléctrica, la unidad habitualmente utilizada es el kilovatio-hora (kWh), que equivale a la energía consumida por un dispositivo de 1 kW funcionando durante 1 hora.
La energía (en julios) es igual a la potencia (en vatios) multiplicada por el tiempo (en segundos).
Revisión:

Los contenidos gráficos, diagramas y plantillas utilizados en esta presentación han sido tomados o adaptados de las siguientes fuentes:
Recursos gráficos de dominio público y repositorios de imágenes científicas disponibles en línea.
Diseños adaptados de SlidesCarnival y otros repositorios de plantillas educativas de uso libre.
Adaptaciones propias basadas en bibliografía estándar de ingeniería eléctrica: Fundamentos de Circuitos Eléctricos, Sadiku & Alexander.
Recurso educativo en línea para la exploración de las propiedades atómicas de los elementos químicos.
Esperamos que este material haya sido de utilidad para afianzar los conceptos fundamentales de los circuitos eléctricos. El conocimiento de las magnitudes eléctricas básicas es la puerta de entrada a un mundo apasionante de aplicaciones tecnológicas.
Fundamentos de Circuitos Eléctricos — Por: Andrés Cela — Escuela Politécnica Nacional
Una introducción completa a los principios esenciales de la electricidad, los elementos de circuito y las magnitudes eléctricas fundamentales.