La tabla periódica clasifica los elementos según sus propiedades atómicas. Desde el punto de vista eléctrico, los materiales se dividen en conductores (como el cobre y el oro), semiconductores (como el silicio y el germanio) y aislantes (como el plástico y la cerámica). Esta clasificación depende directamente de la configuración electrónica de sus átomos y, en particular, del número de electrones de valencia.